Una Leyenda Llamada Radio Futura

Los sitios web de los grandes diarios ya no son mi fuente primera de noticias. Abro mi cuenta de Twitter y desde ahí comienzo a decantar la información. Los TT o Trending Topics son una mezcla entre versión contemporánea de los titulares de periódico y el juego estudiantil del día; pero también han cobrado fuerza como "el obituario de hoy" y de repente, cuando veo un nombre en TT se me va la respiración: No se sabe si lo premiaron, lo están insultando o ya falleció. Hoy, al ver "Radio Futura" en los TT del día, creí que habría algún aniversario por celebrar; pero no. La noticia, mala noticia, es que falleció Enrique Sierra, guitarrista de esa banda fenomenal de la Movida española.

Una pena, porque era un hombre en madurez plena y con la capacidad que pocos músicos alcanzan en el ámbito en el que él se desarrollaba, de dar un giro exitoso desde el rock de vanguardia a la música infantil en versión tecno-pop.

Una gran pena, porque además de que podría haber dado mucho más a la música popular iberoamericana, con su partida se cierra una época de originalidad creativa y hoy, Radio Futura, sin esperanza de reencuentros ni palomazos en noches de bohemia, se vuelve leyenda.

Radio Futura ya pasó a la historia como una de las mejores bandas de música popular de todos los tiempos. La calidad del trabajo musical de Enrique Sierra y los hermanos Santiago y Luis Auserón, queda rubricada, sin lugar a dudas, con la extraordinariamente impecable melodía que crearon del maravilloso poema de Edgar Allah Poe, Annabel Lee.

Dicen los conocedores de la historia del rock que Radio Futura estableció un paradigma illustrated funky, con letras elaboradas a partir de una estética literaria que pocas veces se ha visto en la música popular.

Más aún: tal vez muchos hoy lo han olvidado o simplemente no lo saben; pero Radio Futura abrió brecha para el rock en Latinoamérica, y concretamente en México porque fue la primera banda a la que se le permitió hacer un concierto en cierto sentido multitudinario, a mediados de los ochentas, en un salón de lo que hoy es el World Trade Center Mexico City, al cabo de casi dos décadas de prohibición de reuniones masivas de jóvenes estigmatizadas por el reventón del Festival de Rock y Ruedas de Avándaro en 1971.

Poco después vinieron otros como Nacha Pop, Danza Invisible o Miguel Ríos que tocaron en espacios abiertos como la Plaza de Toros México o el Estadio Azteca. No obstante, ningún concierto de los consagrados del rock, como U2, Depeche Mode, Sting o cualquiera otro que venga a la memoria, ha tenido ese aura ritual que se vivió en aquel primer concierto con los hermanos Auserón y Enrique Sierra en un escenario sin restricciones para la interacción entre el artista y su público, cada uno dueño de su espacio y de un tiempo que se ha quedado en algún rincón de la memoria del multiverso donde el espíritu creativo de Sierra permanecerá. 👣

Yo tengo un pensamiento vagabundo,
voy a seguir tus pasos por el mundo,
y aunque tú ya no estés aquí,
te seguiré,
por la materia que me une a ti.